El 3 de abril de 1979 se celebraron las primeras elecciones municipales que abrieron el camino de la LIBERTAD y del comienzo y el inicio de la normalización democrática en el estado Español y a la vertebración política de la sociedad española. En estos, los últimos años de la década de los 70, nuestro país recuperaba la democracia, celebrando unas elecciones fundamentales en las que fueron elegidos libremente los/as concejales/as y los/as alcaldes/as de todos los ayuntamientos, en un proceso lleno de libertad. La masiva participación electoral en la jornada, supuso el mejor espaldarazo al cambio político y al deseo de inaugurar una nueva etapa democrática en la historia del pueblo. La constitución de los primeros ayuntamientos fue una fiesta de la libertad y de la democracia que demostró la madurez de la sociedad española. Durante estos 30 años, los Gobiernos Locales de las ciudades y pueblos, junto a las Diputaciones Provinciales, Consejos y Cabildos Insulares han mejorado significativamente el bienestar social de los ciudadanos, prestándoles un número importante de servicios de calidad. El cambio y el progreso experimentado en estos años de democracia se deben en gran medida al trabajo y al esfuerzo de los más de 300.000 alcaldes y concejales que han desempeñado sus responsabilidades a lo largo de estos 30 años. También, por el apoyo y la confianza de una ciudadanía comprometida con el presente y el futuro de sus ciudades y pueblos. La respuesta dada por los Ayuntamientos a las demandas de los ciudadanos ha sido fundamental para forjar la cohesión social, basada en la solidaridad y en la igualdad. Las entidades locales han sido líderes, en la mejora de la calidad de los servicios a la ciudadanía y a la hora de proporcionar bienestar y progreso. La cercanía a los problemas diarios, vitales, inmediatos de la gente, los que más afectan a sus aspiraciones y necesidades, unido al conocimiento más ajustado del medio en el que desarrollan las personas sus proyectos de vida, han hecho del ámbito local un espacio privilegiado para mejorar las condiciones de vida de los vecinos y vecinas. La consolidación de los ayuntamientos ha sido una de las claves del acelerado avance de la democracia. Celebrar el 30 aniversario de las primeras elecciones municipales y de la constitución de las corporaciones democráticas supone festejar el triunfo de los mejores valores democráticos con los que todos nos identificamos: el diálogo, la participación, la tolerancia, el compromiso, la responsabilidad, el bienestar y el progreso que se resumen en una sola palabra: DEMOCRACIA. Hoy es un día, y a pesar de la situación de crisis generalizada, en el que se ha de mirar hacia el futuro y de esforzarse en construir una sociedad más justa sin discriminación y sin diferencias sociales. Donde todos los vecinos y vecinas tengamos una puerta de solidaridad abierta y de lucha para que nadie ni nada nos calle en el intento de mejorar y de hacer de este mundo una sociedad más justa y equilibrada. Un día, que signifique el principio de una alegría viva que refuerce el sentido de la realidad y la lucha de los pueblos para encontrar la unión de su capacidad y el potencial como sociedad, que este viva y activa para que esta maldita crisis que estamos padeciendo no la paguemos los más débiles, ni los trabajadores y trabajadores. Que desde nuestros Ayuntamientos democráticos, desde el pueblo, se exija soluciones claras y se fuerce a pagar esta crisis a los que se han beneficiado de la bondad del pueblo trabajador. A aquellos que han ganado grandes beneficios económicos a espaldas del pueblo luchador y a los que se han aprovechado de su cargo público para enriquecerse o beneficiarse en nombre del pueblo, aprovechándose de la voluntad democrática y de la libertad. Como dejo bien claro en su discurso en las Cortes (II Republica) el 16 de junio de 1936, la Diputada Dolores Ibarruri “La Pasionaria”, quién entre otras cosas dijo: “No tiene que tener miedo el Gobierno porque los trabajadores se declaren en huelga; no hay ningún propósito sedicioso contra el Gobierno en estas medidas de defensa de los intereses de los trabajadores, porque ellas no representan más que el deseo de mejorar su situación y de salir de la miseria en que viven. Hablaban algunos señores de la situación en el campo. Yo también quiero hablar de la situación en el campo, porque tiene una ligazón intensa con la situación de los trabajadores de la ciudad, porque pone una vez más al descubierto la ligazón que existe entre los dueños de las grandes propiedades, que en el campo se niegan sistemáticamente a dar trabajo a los campesinos y consienten que las cosechas se pierdan, y estas Empresas, que como la de calefacción y ascensores, como la de la construcción, como todas las que se hallan en conflicto con sus obreros, se niegan a atender las reivindicaciones planteadas por los trabajadores.” Estas fueron las palabras, de la Diputada conocida como “La Pasionaria”, y como representante legítima del pueblo trabajador. Por tanto, hoy que celebramos la constitución del XXX aniversario de los Ayuntamientos democráticos demostremos por tanto confianza en nosotros mismos, en la clase trabajadora, en nuestra capacidad como pueblo. Los Ayuntamientos son las verdaderas esencias de las libertades y de la democracia que disfrutamos desde hace 30 años. Por ello reclamamos desde Izquierda Unida, participación popular, participación ciudadana y justicia social. Recordemos que en este año, la situación de crisis ha propiciado un aumento muy importante del paro en toda Andalucía, y especialmente en Cádiz y en nuestro Municipio, en Bornos, situación que se está viviendo en muchas familias con la incertidumbre del desempleo y de los endeudamientos hipotecarios, con mucha inseguridad y preocupación. Ante esta situación, desde las instituciones públicas y sobre todo desde los Ayuntamientos debemos de hacer un llamamiento a la colaboración y a la participación activa de toda la sociedad, especialmente a las entidades financieras, el sector empresarial, y a todos los colectivos sociales y económicos, que tanto dinero y beneficio han ganado para que repartan justamente estos con los trabajadores y trabajadoras. Porque, aún en estos tiempos de crisis, siguen ganando grandes fortunas de capitales y el pueblo sigue sufriendo esta sin razón. Debemos recordar siempre y especialmente hoy en esta celebración, el aporte que siempre realizan los trabajadores y trabajadores para garantizar el equilibrio y la igualdad, la solidaridad, y para con sus manos el sostenimiento de la sociedad y de la democracia activa. Por tanto no es justo que sea siempre el pueblo, los más débiles, los marginados, la clase obrera quien siempre tenga que pagar los platos rotos sin tener culpa de ello. De ahí nuestra reivindicación que desde los Ayuntamientos democráticos iniciemos la justicia social que tanto debemos al pueblo. Bornos, a 3 de abril de 2009 Firmado: Antonio Luis Armario Jiménez Portavoz del Grupo Municipal de IU.LV-CA en Bornos